23/8/08

Universidades: Pública v/s privada

Para lograr la buena eficiencia de universidades públicas cabría mencionar las iniciativas de limitar el crecimiento de las instituciones públicas más grandes, reducir el ingreso a las carreras saturadas, crear carreras nuevas, permitir la operación del mercado e introducir exámenes de ingreso en el sector público. La combinación de estas buenas intenciones permitiría alcanzar el objetivo central del gobierno: aumentar la cobertura y la calidad al mismo tiempo.

Estas medidas, sin embargo, raras veces producen buenos resultados. El resultado perverso consiste en que los estudiantes de menor capital social y financiero resultan los más perjudicados, con lo que se crea un grave problema de equidad, esto se debe a que las políticas no consideraron las siguientes características de la población estudiantil:

• La literatura sobre capital social y cultural revela que, en todos los países, los de menor capital tienen menores posibilidades de completar la educación básica o media superior.

•Las diferencias en capital social se traducen en diferencias en desempeño en el momento de presentar exámenes estandarizados para el acceso a la educación superior.

• Aquellos estudiantes de menor capital social suelen ser más conservadores en cuanto a la elección de la carrera de su preferencia. La demanda de estos sectores se orienta más hacia las carreras saturadas como Derecho o Administración que la demanda de sectores de más capital social, como indican los trabajos de Ragueb Chaín.

• Diferencias en capital cultural también se traducen en distintas preferencias para tipos de institución y formas de aprovechar la oferta de cada una. Así, las universidades tecnológicas atienden a una población de poco capital, mientras las universidades privadas consolidadas atienden a la población de mayor capital social y financiero.

• Evidentemente, diferencias en costos se traducen en diferencias en posibilidades de acceso.

• Finalmente, el tipo de institución en que se cursó la licenciatura influye sobre las posibilidades de éxito en el mercado laboral. Las universidades de élite suelen preparar para puestos de mando, las universidades públicas para puestos intermedios, mientras las instituciones de absorción de la demanda preparan para puestos inferiores.

Así, pues, me parece que el problema actual no es de carácter público privado, sino uno donde, por un infeliz encuentro entre las políticas y el comportamiento de la demanda, se produjo un sistema altamente diversificado, no en contenidos, sino en costos, calidad y oportunidades de ingreso, lo cual crea fuertes tensiones de equidad.

*¿Es factible (justificable) una política pública que se concentra en mejorar la calidad de las instituciones públicas, mismas que siguen siendo prácticamente gratuitas, si éstas crecientemente atienden estratos medios y medios altos?

*¿Igualmente, sería correcto un programa nacional de becas para pobres donde solamente el sector público puede participar?

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